SATSE exige al SAS el cese de todos los directores de Unidad de Gestión Clínica nombrados irregularmente

10 marzo 2011

La designación de los responsables máximo e intermedios de las unidades de gestión clínica se están realizando actualmente conforme al Decreto 75/2007, por el que se regula el sistema de provisión de puestos directivos y cargos intermedios de los centros sanitarios del SAS, sistema de nombramiento que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ya ha rechazado en diversas sentencias ganadas por SATSE.

El Sindicato de Enfermería (SATSE) de Andalucía ha exigido el cese en sus funciones de todos los directores de Unidades de Gestión Clínica (UGC) hospitalarias del Servicio Andaluz de Salud (SAS) nombrados irregularmente. Según ha denunciado SATSE, actualmente están en funcionamiento 320 UGC en hospitales y 29 mixtas, a pesar de que este modelo de gestión carece de respaldo legal en el ámbito de la atención especializada.

En este sentido el Sindicato de Enfermería explica que las Unidades de Gestión Clínicas están reguladas en Atención Primaria mediante el Decreto 197/2007, de 3 de Julio, por el que se regula la estructura, organización y funcionamiento de los servicios de atención primaria de salud en el ámbito del SAS y en Salud Mental por el Decreto 77/2008, de Ordenación administrativa y funcional de los servicios de Salud Mental en el ámbito del SAS. Ambos decretos implica que tanto la Atención Primaria como los dispositivos de Salud Mental se organicen funcionalmente como unidades de gestión clínica, normativa que aún no existe en el SAS para el ámbito hospitalario.

En cuanto a la designación de los responsables máximo e intermedios de las unidades de gestión clínica, el Sindicato de Enfermería recalca que se están realizando actualmente conforme al Decreto 75/2007, por el que se regula el sistema de provisión de puestos directivos y cargos intermedios de los centros sanitarios del SAS, sistema de nombramiento que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ya ha rechazado en diversas sentencias ganadas por SATSE.

El Sindicato de Enfermería recalca además que el propio Servicio Andaluz de Salud ha reconocido públicamente que aún no existe el decreto de regulación de las unidades de gestión clínica y de sus estructuras de gestión y dirección y, por consiguiente, el Sindicato de Enfermería entiende que están funcionando sin respaldo jurídico y con unos cargos directivos nombrados de forma irregular. A pesar de esta situación de evidente ilegalidad, afirma SATSE, durante la última legislatura y lo que va de la actual es cuando se ha registrado un mayor crecimiento de unidades de gestión en el ámbito hospitalario.

Descontrol presupuestario
Mediante esta estructura funcional, el SAS ha otorgado a la dirección de estas unidades de gestión la capacidad para decidir sobre los profesionales y los recursos materiales y económicos asignados a la unidad, incluso por encima de los directores-gerentes de los distintos hospitales y distritos sanitarios. En la práctica, para SATSE el modelo andaluz de UGC lejos de mejorar la eficiencia en la prestación de servicios sanitarios que pretendía, sólo ha conseguido provocar un descontrol presupuestario y de política de personal, al carecer de una estrategia definida para todo el sistema sanitario

SATSE ha apoyado siempre la gestión clínica de todas las profesiones sanitarias, ya que supone otorgar a los profesionales la responsabilidad sanitaria y social que le corresponde a su capacidad de decisión individual junto al paciente, pero considera un fracaso el mal llamado modelo de Unidades de Gestión Clínica configurado en Andalucía y potenciado en los últimos años por el actual director gerente, José Luis Gutiérrez.

En este sentido, el Sindicato de Enfermería subraya que en los centros hospitalarios se está produciendo un deterioro del clima laboral derivado del poder que se otorga a unos directores de unidades de gestión, nombrados a dedo, por encima incluso de otros cargos intermedios y jefes de servicios.

En la misma línea, SATSE argumenta que la imposición por la Gerencia del SAS de su modelo de gestión clínica sin elementos normativos que los respalden en el ámbito hospitalario, ni respaldo mayoritario de los profesionales sanitarios, está provocando una creciente conflictividad en el sistema sanitario andaluz y generando un mayor déficit presupuestario por la nefasta utilización de los sistemas de incentivos.

Para finalizar, el Sindicato de Enfermería concluye reclamando el cese en sus funciones de los directores de unidades de gestión hospitalario y la apertura de la mesa negociadora sobre Gestión Clínica, prevista ya en el acuerdo de personal 2006-2008 del Servicio Andaluz de Salud, para evitar que se siga implantando este modelo sin negociación previa, sin respaldo ni profesional ni sindical y con el deterioro que supone para la asistencia al usuario.