SATSE reclama a la Junta de Andalucía que garantice la presencia de las enfermeras escolares el próximo curso

22 junio 2021

El Sindicato de Enfermería demanda que, al margen de la Covid, se mantenga e incrementen para el próximo curso escolar 2021-2022 en Andalucía la plantilla de enfermeras y enfermeros destinados a los centros educativos. La presencia de estos profesionales en las aulas contribuirá a que se potencie la educación para la salud, además de prestar cuidados adecuados a alumnos con necesidades por sus enfermedades o trastornos e incluso prevenir y detectar el Bullying o acoso escolar.

El Sindicato de Enfermería, SATSE, en Andalucía ha reclamado a la Junta de Andalucía que adopte las medidas necesarias para asegurar que durante el próximo curso escolar, 2021-2022, se garantice la presencia de enfermeras escolares en los centros educativos andaluces. A juicio de SATSE, la encomiable labor realizada los profesionales referentes Covid durante el curso que concluye hoy deben servir de aval para que se mantenga e incrementen para el próximo la plantilla de enfermeras y enfermeros destinados a los centros educativos.

En este sentido, el Sindicato de Enfermería subraya que tanto los profesionales de la Educación, como los padres y madres y los propios profesionales sanitarios implicados, se muestran favorables al mantenimiento de la figura de la enfermera escolar en Andalucía.

En esta línea, SATSE recuerda que en torno a 400 enfermeras y enfermeros en toda Andalucía han estado ejerciendo como referentes Covid para los centros educativos andaluces, ejerciendo labores de enlace y coordinación con los equipos educativos de cada centro, profesionales de distritos y centros sanitarios, alumnado y familias.

En Andalucía, asegura el Sindicato de Enfermería, se ha constatado la labor decisiva a la hora de evitar y controlar el virus en los centros educativos frente a otras comunidades autónomas que no han apostado por la enfermera escolar. Prueba de ello es que a lo largo del curso una mayoría de los centros educativos andaluces han estado libres de coronavirus.

Como muestra, a 17 de junio, ya en la última semana del curso escolar tras 290 día del inicio del curso, los datos de la Consejería de Salud y Familias indican que el 98,39% de los centros educativos andaluces públicos, concertados y privados están libres de coronavirus, no registrándose ningún cierre completo de centros (de 7.099 centros, un 0%), y sólo con un 0,14 por ciento de cierres parciales, unas cifras que, con oscilaciones en periodos concretos, han sido similares durante todo el curso.

Además, las enfermeras escolares en Andalucía han estado asumiendo todo tipo de incidencias sanitarias que se han presentado a los niños/as y jóvenes en los centros escolares, no solo relacionados con la Covid, sino cualquier otro proceso de salud mediante la valoración clínica del problema de salud, y derivándolo al centro de salud si procede o resolviendo la situación con inmediatez, sobre todo ante niños y jóvenes que tienen procesos crónicos como alergias, diabetes, asma discapacidad o cualquier situación de urgencia que se pueda producir como caídas, convulsiones, traumatismo, etc

Por eso, el Sindicato de Enfermería sostiene que la Junta de Andalucía no debe perder la oportunidad de avanzar y consolidar en la implantación de la figura de la enfermera escolar, ofreciendo así mayores garantías de seguridad y salud en el conjunto de centros educativos andaluces de cara al próximo curso escolar 2021-2022 priorizando en todo caso y ante cualquier circunstancia, la protección de los niños, niñas y jóvenes.

Al margen del control de la epidemia de Covid, la presencia de estos profesionales sanitarios en las aulas contribuirá a que se potencie la educación para la salud, además de prestar cuidados adecuados a alumnos con necesidades por sus enfermedades o trastornos e incluso prevenir y detectar el Bullying o acoso escolar.

SATSE lleva trabajando desde mucho antes del inicio de la pandemia de la Covid-19 para lograr la implantación generalizada de la enfermera escolar y seguirá haciéndolo para que estos profesionales sanitarios puedan desarrollar una importante labor de atención, prevención, formación y fomento de hábitos de vida saludables de cara a mejorar la salud y calidad de vida actual y futura de los niños, niñas y jóvenes y, al mismo tiempo, dar seguridad y tranquilidad a las madres y padres de los mismos.