Una sentencia condena a la Seguridad Social y al SAS por el alta médica indebida de un enfermero

17 marzo 2011

La sentencia deja sin efecto el alta médica decretada por la Inspección Médica al considerar probado que las dolencias del enfermero no estaban curadas, ni el mismo se hallaba en situación de mejoría que permitiese el trabajo habitual. SATSE ha pedido más rigurosidad en el ejercicio de sus funciones a la Inspección a la vez que ha denunciado la presión a la que someten a los trabajadores.

Una sentencia del Juzgado de lo Social número 2 de Jerez de la Frontera ha reconocido el alta médica indebida de un enfermero del Distrito Jerez Costa-Noroeste por parte del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) y el Servicio Andaluz de Salud (SAS). La sentencia, ganada por la asesoría jurídica del Sindicato de Enfermería (SATSE) de Cádiz, declara el derecho del enfermero a permanecer en situación de incapacidad temporal al considerar acreditado que no se encontraba recuperado de sus dolencias cuando fue dado de alta.

En este caso, puntualiza el Sindicato de Enfermería, la sentencia no implica consecuencias económicas, de forma que sólo compensa al afectado por los perjuicios causados con el reconocimiento de la injusticia sufrida por parte del INSS y el SAS.

En concreto, tal y como relata SATSE, el enfermero inició el proceso de Incapacidad Temporal con fecha 25 de mayo de 2010 por una psoriasis con afección en las palmas de las manos y las plantas de los pies que constituían una situación de riesgo laboral. La Inspección emite su alta médica con fecha 25 de junio de 2010, siendo la causa “mejoría que le permite realizar su trabajo habitual” según el informe de la Unidad de Valoración Médica de Incapacidades, diagnóstico que se contradice con otros dos informes médicos realizados en las mismas fechas por profesionales del SAS.

Así, de la documentación médica aportada por el INSS y el SAS, el juez extrae que las dolencias del enfermero “no estaban curadas, ni el mismo se hallaba en situación de mejoría que permitiese el trabajo habitual” y prueba de ello, continúa la sentencia, es que “el día 5 de julio de 2010 se autoriza nueva baja laboral por la misma dolencia”. Con estos argumentos, el juzgado estima la demanda del enfermero y deja si efecto el alta médica decretada por la Inspección.

Por su parte, el Sindicato de Enfermería ha criticado la actuación de la Inspección Médica de Cádiz y la presión a la que someten a los trabajadores ya que, recuerda, es la segunda sentencia de estas características que ha ganado la asesoría jurídica del sindicato en Cádiz en el último año y medio. Por este motivo, SATSE ha reclamado a la Inspección Médica mayor coherencia y rigurosidad en el ejercicio de sus funciones y que se depuren las responsabilidades que correspondan.