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Acabar con los contratos basura, la prioridad

SATSE pide diálogo a la nueva consejera para frenar el deterioro de la Sanidad andaluza

El Sindicato de Enfermería ha reclamado a la nueva consejera de Salud, María José Sánchez Rubio, que refuerce el diálogo con los sindicatos para frenar el deterioro del Sistema Sanitario Andaluz. Como principales retos para la consejera, SATSE señala el fin de los contratos basura y la adecuación de las plantillas así como cambios en el modelo de gestión clínica o frenar la política de fusiones hospitalarias.

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, ha designado a María José Sánchez Rubio como Consejera de Igualdad, Salud y Políticas Sociales en sustitución de María Jesús Montero, quien venía ocupando el cargo desde 2004 y que ahora ha pasado a la cartera de Hacienda y Administración Pública. Tras su toma de posesión la nueva consejera de Salud ha expresado su “voluntad de diálogo constructivo” a la vez que ha tendido la mano a los agentes sociales para “mantener el clima de entendimiento”.

Por su parte, el Sindicato de Enfermería (SATSE) de Andalucía ya ha reclamado al nuevo Gobierno andaluz que preside Susana Díaz un compromiso claro con los ciudadanos, los profesionales y los representantes sindicales con un modelo de sanidad pública, gratuita y universal que, además, garantice los estándares de calidad a los que están acostumbrados los ciudadanos andaluces.

SATSE ha expresado también su voluntad de diálogo con la nueva consejera de Salud, muy necesario en el sector sanitario por ser el más castigado de la función pública por los recortes. Entre los retos que tiene que afrontar Sánchez Rubio, el Sindicato de Enfermería recalca la eliminación de los contratos basura, la adecuación de las plantillas frenando la destrucción de empleo en el SAS, la revisión del modelo de gestión clínica o la paralización de los procesos de fusión hospitalaria.

Como primer paso, el Sindicato de Enfermería señala como prioridad que la Junta de Andalucía dé un respaldo presupuestario a la Sanidad que, de una parte, permita mantener los estándares de calidad, y de otra, acabe con los recortes salariales que están maltratando a los profesionales sanitarios andaluces.