Politica sanitaria

SATSE asegura que la Macroárea Sur hunde los resultados de los hospitales de Montilla y Puente Genil

La macroárea provoca caos organizativo, gestión deficiente y mala valoración en el Contrato Programa, perjudicando a los profesionales y a los pacientes.

Las secciones sindicales del Sindicato de Enfermería, SATSE, en los hospitales de Montilla y Puente Genil denuncia que los malos resultados obtenidos en el Contrato Programa 2024 por estos centros son consecuencia directa de su dependencia funcional y asistencial de la Macroárea de Gestión Sanitaria (AGS) Sur de Córdoba.

Manuel Díaz, secretario de Acción Sindical de SATSE, asegura que antes de esta integración, estos hospitales venían cumpliendo sus objetivos casi al 100 %, garantizando tanto una atención de calidad a los pacientes como un reconocimiento económico justo a los profesionales a través del la Productividad-Complemento de Rendimiento Profesional. Sin embargo, tras su inclusión en la macroárea, su puntuación ha caído de manera drástica, lo que repercute de forma directa en la pérdida retributiva de enfermeras, enfermeras especialistas, fisioterapeutas, médicos y del conjunto de profesionales que desarrollan su labor en estos centros.

Pérdida de eficiencia

SATSE denuncia que el diseño de una macroárea de gran tamaño, que agrupa los hospitales de Montilla, Puente Genil y Cabra, junto con toda la red de Atención Primaria, bajo una única estructura, ha generado un caos organizativo, déficit en la gestión y un empeoramiento notable de los resultados asistenciales. Esta falta de autonomía de gestión provoca que hospitales que antes destacaban por su eficacia y cercanía con los pacientes ahora se vean penalizados por una organización sobredimensionada e ineficaz.

Indica el sindicato que el Contrato Programa 2024 evidencia, con datos, que el AGS Sur de Córdoba se sitúa entre los peores de Andalucía, con una nota global de apenas 53,11 puntos. Este resultado contrasta con la trayectoria anterior de los hospitales de Montilla y Puente Genil, que, de forma independiente, cumplían casi la totalidad de sus indicadores.

El ejemplo de la microgestión

Estefanía Olivares, delegada de SATSE en el Hospital de Montilla, pone como ejemplo el caso del Hospital Alto Guadalquivir de Andújar, que mantiene un modelo de microgestión independiente, no adscrito a ninguna macroárea, y que en 2024 ha alcanzado los mejores resultados de toda Andalucía en el cumplimiento de objetivos del Contrato Programa.

Olivares explica que este hospital, similar al de Montilla, ha liderado la evaluación andaluza con una puntuación de 85,96 puntos, fruto de la inversión recibida en los últimos tres años —para una población similar dispone de un equipamiento un 30 % mayor— y de una gestión cercana y adaptada a las necesidades de su población de referencia. Las mejoras en infraestructuras, tecnología y organización interna se han traducido en un mejor servicio para los ciudadanos y en un reconocimiento retributivo justo para sus profesionales.

Cambios estructurales

SATSE Córdoba exige a la Consejería de Salud que rectifique el modelo de la Macroárea Sur y cumpla el acuerdo firmado en 2022 entre la Consejería de Salud, la Delegación de Salud y todos los sindicatos integrantes de la Junta de Personal, devolviendo la autonomía de gestión a los hospitales de Montilla y Puente Genil, y garantizando así que puedan recuperar su capacidad para cumplir objetivos y mejorar la calidad asistencial.

El sindicato lamenta que, finalmente, aquello que advirtieron hace más de tres años se haya hecho realidad: los profesionales previeron el caos organizativo que supone gestionar áreas sanitarias de más de 250.000 habitantes con tres hospitales y 13 Zonas Básicas de Salud. Lo adecuado, insisten, es dividir la zona en dos áreas sanitarias de menor tamaño —la Subbética y la Campiña—, tal como se hizo en el Campo de Gibraltar (Cádiz) y como se acordó y firmó en Córdoba en julio de 2022.

SATSE alerta de que, de no corregirse esta situación, se seguirá castigando a los profesionales con pérdidas salariales anuales en el Complemento de Rendimiento Profesional (CRP) de más de 1.000 euros para enfermeras, enfermeras especialistas y fisioterapeutas, y de cerca de 3.000 euros para médicos. Estos salarios se ven minorados en comparación con los de compañeros de otras áreas mejor gestionadas, lo que termina favoreciendo la fuga de personal cualificado y empeorando la atención a la ciudadanía en estos hospitales.