Laboral

Situación extrema en las urgencias del Hospital de Puerto Real

El Sindicato de Enfermería denuncia que la falta de previsión y la mala gestión puede poner en riesgo la asistencia sanitaria que se presta a la población en el Hospital de Puerto Real, generado por falta de contrataciones y cierre de camas.
Protesta Hospital Puerto Real

El Sindicato de Enfermería SATSE ha denunciado la “extrema y delicada” situación que sufre el servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Puerto Real y exige a la dirección del centro que tome medidas inmediatas ante la situación de colapso que sufre este servicio, “que amanece cada día con una media de 30 pacientes pendientes de ser trasladados a las plantas de hospitalización”

Esta alta afluencia de usuarios, que el sindicato asegura se viene dando durante las últimas fechas, y el “cierre de camas de la segunda observación” por “falta de personal de enfermería debido a la no cobertura de bajas y otras incidencias, prescindiendo la unidad de seis camas desde hace más de una semana”, provoca que “todas las demás salas del servicio se están ocupando por encima de su capacidad”, asegura SATSE.

Explican en un comunicado que esta circunstancia está provocando que la dotación de enfermería, “que ya de por si está mermada por la inexistencia de una ratio enfermera/paciente establecido”, está todavía aún más “sobrecargada y estresada”. Detallan que, en casos como éste, se está disponiendo de sólo una enfermera para atender a 6 consultas médicas, realizando ésta todas las pruebas complementarias para el diagnóstico y tratamiento de los usuarios del servicio, incrementándose así los tiempos de espera de los pacientes.

Nula contratación

Para SATSE, el problema radica en la nula cobertura de bajas por enfermedad y otros permisos y licencias, acumulando un déficit de personal que está mermando seriamente las plantillas y provocando por su escasez, no solo el cierre de dependencias asistenciales del servicio de urgencias, sino de la sobresaturación de las mismas.

Todo ello, a juicio del sindicato, además de “poner en riesgo” la asistencia prestada a los pacientes, pone en peligro la salud de los profesionales, que están “soportando cargas de trabajo por encima de las establecidas, con una importante sobresaturación y estrés añadido, factores que provocan inestabilidad en la salud de las enfermeras, conflictos con el equipo de salud y desencadenan una atención deficiente a los usuarios”.

A esto se añade que el Sindicato de Enfermería, SATSE, ha denunciado recientemente el déficit estructural y crónico de camas hospitalarias que sufre nuestro país y que supone un “enorme tapón” que aumenta los tiempos de espera y redunda en la calidad asistencial incidiendo en los riesgos de agravamiento y complicaciones en la enfermedad o problema de salud de las personas.

Para Francisco Borrego, delegado de SATSE, “este hospital se ha quedado pequeño para el volumen de población a la que da cobertura y no es capaz de dar respuesta a la demanda de una población que ha aumentado su esperanza de vida y que requiere mayor asistencia por la cronicidad de sus enfermedades. No son picos puntuales como argumenta la dirección del centro”

En palabras de Carmen Ortiz, también delegada de SATSE “si no se revierte esta situación de manera inmediata se espera un verano muy duro y que puede desbordarse por la llegada masiva de turistas a esta zona, que aumentará la demanda de asistencia”.

Reclamaciones

Por todo ello, SATSE concluye pidiendo a la Dirección que atienda las reclamaciones de los profesionales reabriendo inmediatamente todas las camas disponibles en el centro, incluyendo la segunda observación de urgencias, y se refuerce de forma permanente el personal de Enfermería del servicio de Urgencias pues, en caso contrario, se estaría incrementando el riesgo de que se presenten elementos adversos para los usuarios derivados de las dificultades del personal de Enfermería para realizar su labor asistencial en unas condiciones mínimas de calidad y seguridad.

Finaliza el Sindicato de Enfermería alertando que, si no se adoptan las medidas necesarias que reclaman los profesionales y que ha solicitado el sindicato por escrito, cualquier deficiencia o dificultad que se produzca en la prestación de los servicios será exclusivamente responsabilidad de la Dirección del Hospital y en ningún caso de los profesionales del servicio de urgencias.